Historia
Alma Nativa nació del amor por lo hecho a mano. Inspirada por el legado de su padre, un sastre de manos sabias, y por su hermana, quien le transmitió el arte del calzado en medio de un proceso de sanación, Sandra —contadora de profesión y artesana de corazón— decidió entregarse a lo que realmente le daba sentido: crear calzado.
Desde 2021, Alma Nativa camina al ritmo de las historias, con el trabajo delicado de mujeres mayores que bordan con sabiduría ancestral, cuidando el planeta y exaltando lo hecho a mano como un acto de amor.
“No vendemos solo zapatos: diseñamos piezas que cuentan historias.”
— Sandra, Fundadora
Mi inspiración
Nuestra historia nació en familia, entre hilos de memoria, oficios heredados y manos sabias. Allí aprendimos que lo hecho a mano no solo se crea: también guarda amor, identidad y el alma de quienes dejan su huella en cada par.
Nuestro camino
Los inicios
Sandra decide dejar su carrera como contadora para seguir su pasión por el calzado artesanal.
Primeras artesanas
Se unen las primeras tres artesanas al proyecto, compartiendo su sabiduría ancestral.
Crecimiento
Alma Nativa crece y comienza a recibir pedidos de toda Colombia.
Hoy
Un equipo de 8 artesanas que han creado más de 2.000 pares únicos.
Lo que guía cada paso
Amor por el arte
Cada puntada es una expresión de alma, historia y manos sabias. Representa la transformación, la metamorfosis y la evolución personal; un recordatorio de confiar plenamente en el proceso de cambio interno.
Conexión emocional
Diseñamos para emocionar, acompañar y crear vínculos con sentido. Simboliza el renacimiento y el alma, asociando nuestro proceso con el vuelo que trasciende, se libera y genera alegría con la llegada de cambios positivos.
Tradición viva
Bordamos memoria, cultura y saberes que se transmiten de generación en generación. Funciona como una señal de guía y protección; un augurio positivo del universo que nos recuerda que estamos protegidos mientras despertamos el espíritu.
Sostenibilidad
Cada par nace del diálogo con quien lo lleva, utilizando materiales nobles que respetan la piel y el planeta. Su capacidad para emerger de la crisálida simboliza la resiliencia, la superación de limitaciones y el crecimiento orgánico.
Manos que cuentan historias
Doña María
Maestra bordadora35 años de experiencia
“Cada zapato que bordo lleva un pedacito de mi corazón.”
Doña Carmen
Especialista en yute28 años de experiencia
“El yute es mi vida, lo conozco como las palmas de mis manos.”
Doña Rosa
Diseñadora de patrones42 años de experiencia
“Los diseños de mi madre viven en cada par que creamos.”
